Lorca y Dalí: más que amigos, menos que amantes.
[Ponencia presentada en las XXVII Jornadas Astrológicas CYKLOS, dedicadas a la literatura bajo los astros. Barcelona, abril de 2004]



Aprovechando que estas jornadas astrológicas se dedican a la literatura y que, por otra parte, en este año se celebra el centenario de Dalí, se me ocurrió que podría ser interesante hablar de la especial, enigmática y apasionada relación, trufada de encuentros y desencuentros, que hubo entre el genial pintor y el apasionado poeta, referencias fundamentales de la cultura de nuestro país. Una relación que, sin duda, marcó sus destinos y orientó en gran medida sus respectivas creaciones artísticas.
Lorca y Dalí sentían una atracción magnética, mezcla de recíproca fascinación y de seducción estética, pero que, en esencia, era una historia de amor, desgraciada por la imposibilidad de ser consumada y, a la vez, arrebatadora, por idéntica causa. Un amor insostenible porque el acomplejado Dalí nunca pudo reconocerse como homosexual (a Tauro le cuesta salir del armario) y siempre mantuvo un marcado complejo de impotencia. Igualmente, esta relación estuvo marcada por la intromisiones ajenas, sobre todo las de Buñuel y Gala, que hicieron todo lo posible por menoscabarla.
En 1929, el célebre Buñuel, junto con Dalí, crearon El perro andaluz, una película con evidentes y peyorativas alusiones al poeta. Esta obra hirió profundamente a Lorca, pero no llegó a romper la amistad entre los dos artistas. Por su parte, la misteriosa Gala (Kazán 26/08/1894), compañera inseparable de Dalí, también influyó en el distanciamiento de ambos. Sin embargo, como se demostrará, poeta y pintor eran dos almas gemelas que vivieron unidas aún en la separación, si cabe, más todavía.
En 1923, siendo adolescentes, se conocieron en Madrid, en la famosa y progresista Residencia de Estudiantes, cuna de artistas y de revolucionarios. La amistad entre ambos brotó rápido por sus numerosas afinidades y, sobre todo, por su compartidas tendencias, también artísticas. Ambos se reconocían ambiciosos y deseaban llegar a lo más alto y sus vidas, marcadas por esta ambición [los dos tienen el Sol en aspecto tenso con Saturno] y por sus respectivos traumas sexuales, se orientaron al arte como terapia y como camino de vida. Un camino que sólo tenía una meta: triunfar y ser reconocidos.
LORCA

El mayor de cinco hermanos, nació en una familia original en la que todos tenían una innata aptitud artística. [Mercurio, regente de 4 en Tauro/3 a disposición de Venus en 5: familia experimentativa con inclinaciones artísticas y sobre todo, musicales –Mercurio-].
Su madre, cada vez que paría enfermaba de depresión post parto y era incapaz de amamantar al recién nacido, que siempre se entregaba a una nodriza. [Júpiter, regente de la madre, en cuadratura a la Luna y Saturno angular en cúspide de 10].
Federico sufrió durante toda su vida una profunda ansiedad de separación que jalonó su vida de inseguridades. Su conocida e insaciable sed de amor y de atención no le abandonó nunca y afloró con insistencia en su obra. Para algunos autores su marcado sentimiento de abandono es la causa de su homosexualidad. [Luna oposición Venus: tendencia a sentirse rechazado y carencia de afecto físico de base –Cáncer-]. Esta oposición se asocia en muchos casos a la homosexualidad por la dificultad que entraña para integrar los arquetipos femeninos.
El Sol conjunción Plutón en la casa 4, no sólo apunta la presencia de un padre poderoso (era terrateniente), sino también los desvelados intentos del poeta por mantener oculta su intimidad y el grado de angustia sexual que siempre le acompañó: En lo más hondo de mi alma hay un deseo enorme de ser muy niño, muy pobre, muy escondido.
Lorca nunca salió del armario y se sintió muy desarraigado, lo propio de esta conjunción que, además de alimentar miedos, le obliga a abandonar su hogar, al ser Plutón el regente de su casa 9 y volver sólo para morir. Siguiendo a Volguine, el Sol encuadrado entre Neptuno y Plutón, suele asociarse a muertes violentas. Yo no tengo la culpa de muchas cosas mías. La culpa es de la vida y de las luchas, crisis y conflictos de orden moral que yo tengo.
Venus, regente de 3 en Cáncer y casa 5, marca su temprana (signo lunar) inclinación hacia la poesía (Venus) que le llevaría a pertenecer a un grupo (Luna en 11): la generación del 27. A Lorca siempre le gustó ser el epicentro de esta generación de incomparables poetas y, sin duda, lo tenía fácil para serlo por la posición de la Luna y su nodo norte en la casa 11.
El poeta tuvo un ritmo de trabajo venusino y anunció como concluidas muchas obras que nunca llegaron a ver la luz. Tarde, pero a tiempo, fue uno de sus lemas preferidos, que ilustra perfectamente su forma de moverse en la vida. Lorca deja constancia en muchos escritos de la naturaleza tortuosa de su destino y nunca llegará a resolver plenamente el conflicto entre la esfera espiritual y la carnal que le atenaza. La presencia de Saturno angular en el medio cielo en conjunción a la maléfica Antares y en oposición a Sol y Plutón, da cuenta de esta ineludible visión y explica, por otra parte, las profundas depresiones que aquejaron al poeta y su afán por escapar a ellas viajando o, simplemente huyendo. Una de sus depresiones más conocidas y la que le empujó a viajar a Nueva York, fue la que le ocasionó la separación del escultor Emilio Aladrén, un amor que le abandonó para casarse con una mujer.
Su lucha por ubicarse socialmente, casi perdida de antemano, su acuariano espíritu revolucionario y su malestar interno, vertebraron su vida y su muerte y permitieron que su creatividad surgiera a borbotones a través de su formidable y precoz poesía. Siempre tuvo problemas con el dinero (Marte en casa 2 sin aspectos) y quizá por eso vivió al día, improvisando, viajando y muriendo sobre la marcha.
La muerte era un tema que le obsesionaba y, seguramente, las representaciones que hacía de su propia muerte en la Residencia de Estudiantes, no tenían más objeto que intentar exorcizar ese desvelo, que junto con la obsesión por alcanzar la plenitud sexual, siempre le acompañaron. Dos inquietudes infernales para un geminiano atribulado por el incombustible Plutón.
La Luna en su casa 8 solar le invita a buscar a la madre protectora en el intercambio sexual, y no sólo porque Capricornio enfría a la Luna, sino también porque ésta se halla en oposición a Venus, regente de su casa 8 radical: lo que busca dentro nunca lo hallará fuera y tan sólo le quedará escribir de ello (Venus también rige la casa 3), escribir del amor (Venus en 5) . Yo soy un hombre hecho para desear y no poder conseguir. Mejor no se puede expresar.
Lorca, en los prolegómenos de la Guerra civil, apoyó abiertamente al Frente Popular y firmó numerosos manifiestos incendiarios. Ningún poeta de su generación fue tan atrevido, ninguno fue fusilado, quizá ninguno tampoco realizó tan perfectamente su destino.
DALI

Nació mimado y excesivamente protegido, seguramente, porque sus padres todavía acusaban la muerte de su hermano mayor con 22 meses y son conocidas sus monumentales rabietas, las propias de un niño Tauro con ascendente Cáncer. A Dalí se le marcó poniéndole el nombre de su hermano mayor fallecido tres años antes de su nacimiento.
El genial pintor fue un tipo complejo, sensible, idealista, hedonista, creativo, impresionable, escapista, excéntrico y megalómano. La Luna, el planeta más elevado y regente del ascendente, es el que vertebra su ser interno y el que le dota de una inagotable inspiración, de una patente ciclotimia y de unos talentos precoces con los que estructura su vida (casa 10). La cuadratura que mantiene con Neptuno, regente de su casa 9, puede ser el indicador de su adscripción temporal (Luna) al movimiento surrealista (Neptuno) comandado por Breton. La identificación con Breton puede surgir de la superposición del grado ascendente de Dalí (22 Cáncer) con el MC de Breton (23 Cáncer)
La posición de Júpiter en el medio cielo aspectando en cuadratura al ascendente, puede ser el origen de su nada disimulada megalomanía, de su sed de reconocimiento y de la gran confianza que siempre tuvo en conseguir sus objetivos artísticos a través de su trabajo (Júpiter rige la casa 6). Dalí producía obras con productividad industrial, llegando a firmar hasta mil hojas en blanco para que otro las rellenara. En otro sentido, el publicista Júpiter le permitió que él mismo fuese el más inspirado promotor de su propio mito. El sextil que, a la vez, Júpiter mantiene con Plutón, asegura su megalomanía y le abre la vía de la creatividad por el ser éste el regente de la casa 5 y, además, le incrementa la ambición, de por sí destacada al hallarse el ascendente sobre el nodo norte de Saturno. De hecho, a Dalí se le acusó en numerosas ocasiones de ser muy catalán, muy pesetero y muy oportunista. Dalí, como buen Tauro, explotó como pocos artistas el merchandising. Su creatividad es onírica y según sus propias palabras hacía todo su trabajo inconscientemente (Plutón regente de 5 en 12).
El motivo principal de su existencia fue él mismo: Cada mañana al despertarme siento un placer supremo, el placer de ser Salvador Dalí. Tal vez sea menospreciado e incomprendido, pero seré un genio, un gran genio, estoy seguro. No hay duda de que soy un tipo totalmente histriónico, que sólo vive para posar.
Como buen venusino, pasó su vida cuidando con esmero todos los detalles para impactar a los demás y, seguramente, su pose era una forma de compensar su timidez crónica y su conocida ereutofobia (miedo al sonrojo), efecto de su vergüenza insuperable. La cuadratura entre Mercurio y Saturno define su miedo a expresarse y la tendencia a cuestionar a todo aquel que ostentaba alguna autoridad docente.
La cuadratura entre el exiliado Marte y el potente Saturno en la casa 8 da cuenta de sus miedos, de su angustia sexual y de las inhibiciones que nunca le abandonaron (signos fijos). Según Lorca, el pintor sólo era capaz de mantener una erección si le introducían un dedo en el culo. Es conocida la obsesión anal del pintor, pródigamente expresaba en sus cuadros, sobre todo de la etapa surrealista, y su temprana tendencia a ocultar sus excrementos por toda la casa y a orinarse en la cama hasta los ocho años. Freud relacionó la incontinencia nocturna con la ambición como rasgo de carácter y la relación de un niño con sus excrementos como base de la valoración que iba a tener éste con el dinero que, en este caso, ya quedó dicha.
Dalí siempre negó su homosexualidad, más por reafirmarse a sí mismo que por cualquier otra causa. Es sabido que vivió cohibido y angustiado por el miedo al intercambio sexual (en numerosas ocasiones declaró su aversión a los pechos y genitales femeninos y su repugnancia por el coito normal) y atenazado por el fantasma de las enfermedades venéreas: Debo confesar que he sentido un miedo atroz a las enfermedades venéreas. Lo heredé de mi padre.